Dr. Héctor A. Valencia, Sr.

Graduado de Doctor en Medicina en el año 1953, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

 

¿AFECTA EL RÉGIMEN ALIMENTICIO NUESTRA ESPIRITUALIDAD? 4

 

La salud, la espiritualidad y la santidad van unidas de la mano muy íntimamente. Nuestro Dios nos dice: "Santos seréis, porque Santo soy yo Jehová vuestro Dios (Levítico 19:2). El libro de Levítico nos ofrece importantes instrucciones sobre la salud y su relación con la santidad y nuestro bienestar. Dios diseñó un "plan de salvación" para restaurar la imagen del Hacedor en los pecadores arrepentidos. La santidad no es arrobamiento (éxtasis, embelesamiento): ...es una entrega completa de la voluntad a Dios ...es hacer la voluntad de nuestro Padre celestial... es confiar en Dios y descansar en su amor.

En Levítico, un aspecto de la vida de santidad es la salud física del pueblo de Dios. Dios anhela un pueblo santo y feliz. La instrucción religiosa que Dios le dió al antiguo Israel incluía la salud tanto física como mental. Dios se preocupa por nuestra salud. Vivimos en un mundo de enfermedades y dolencias, pero Dios desea que tengamos salud (3 San Juan 2).

La religión está muy relacionada con nuestra naturaleza física, con lo que comemos, con la higiene y la limpieza. Todo lo que sucede en nuestros cuerpos afecta también nuestra vida espiritual.

Cuando el pueblo de Israel salió de su esclavitud en Egipto, el Señor le prometió que si era obediente y observaba sus mandamientos y estatutos, El lo bendeciría físicamente; les dijo: "Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, he hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador" (Éxodo 15:26).

En este sentido podemos notar que el Señor, tratando de conservar la salud y la santidad de su pueblo, en sus leyes físicas 'prohibió' el uso de la sangre y la grasa como alimento. La grasa y la sangre de los animales sacrificados eran utilizadas en los sacrificios del Santuario. En la mayoría de los sacrificios, la grasa era quemada en el altar y la sangre asperjada proporcionaba expiación. Es notorio y muy significativo que al preservar la grasa y la sangre como elementos sagrados destinados al ritual, el Señor estaba eliminando una causa potencial de enfermedad para su pueblo.

Es bueno que sepamos que en tanto que la sangre transporta elementos nutritivos para la vida de las células de nuestro organismo, también conduce desechos y es vía de transporte de muchos gérmenes productores de enfermedades. En cuanto a la grasa, la mayoría de nosotros sabe que sus uso conduce a una de las grandes causas de enfermedades cardíacas y vasculares, especialmente en los países industrializados. El uso de grasas saturadas contenidas en los productos de origen animal que se consumen, es la principal causa del incremento del nivel de Colesterol en la sangre; es bueno recordar que este incremento del nivel de Colesterol en la sangre está ligado directamente a la frecuencia de ataques al corazón y muerte súbita.

Continuará........

Dr. Héctor A. Valencia, Sr.

Graduado de Doctor en Medicina en el año 1953, en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Director Provincial de Salud en diversas provincias de República Dominicana, en diversas ocasiones. Médico Legista en diversas provincias de República Dominicana en varias ocasiones. Primer ayudante de los Servicios de Medicina Interna en el Hospital Regional José María Cabral y Báez y en el Hospital del Seguro Social Presidente Estrella Ureña, ambos en Santiago, Rep. Dom. Ex-Director de Obra Médica y Departamento de Salud de la Asociación Adventista Dominicana por varios años.

 

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